domingo, 31 de julio de 2011

TAMBIÉN NOSOTROS VIVIMOS BUENOS TIEMPOS de W.J. Auden

También nosotros vivimos buenos tiempos
cuando el cuerpo sintonizaba con el alma,
y bailamos con nuestros amores sinceros
a la luz de la luna llena,
y nos sentamos con los sabios y los justos
y fuimos ganado ingenio y alegría
en torno a algún plato selecto
gracias a Escoffier.
Y sentimos esa gloria impertinente
que las lágrimas suelen alejar,
y quisimos que los corazones briosos
cantasen con el estilo grandioso de los antiguos.
Pero fuimos importunados y fisgados
por la multitud promiscua,
los editores no convirtieron
en fraudes para aturdir a la multitud,
todas las palabras como Amor y Paz,
todos los discursos cuerdos y positivos
fueron ensuciados, profanados y degradados,
los convirtieron en un chirrido horroroso.
Ninguna oratoria sobrevivió
a aquel pandemonio
salvo la amarga, la soterrada,
la irónica y la monótona:
¿Y dónde encontraremos cobijo para la alegría o el simple bienestar
cuando apenas queda nada en pie
mas que los suburbios de la discordia?

lunes, 25 de julio de 2011

MUSÉE DES BEAUX ARTS de W.J. Auden

Nunca se equivocaron sobre el dolor
los Maestros Antiguos: qué bien compredieron
su lugar entre los hombres: cómo surge
mientras otra personas está comiendo, o abriendo una
ventana, o simplemente paseando sin ganas;
cómo, cuando los ancianos esperan con pasión y
reverecia
el nacimiento milagroso, siempre tiene que haber
niños que eno arden en deseos de que suceda, patinando
een un estanque junto al bosque.
Jamás olvidaron
que incluso el terrible martirio debe seguir su curso
de todos modos, en un rincón, en algún sitio
desordenado
donde los perros siguen viviendo sus vidas de perro
y el caballo del torturador
se rasca su trasero inocente contra un árbol.

El Ícaro de Brueghel, por ejemplo: cómo todo sucede
en calma, impasible ante el desatre; el labrador tal vez
haya oído el chapuzón, el grito desolado;
pero para él no es una desgracia importante: el sol
brilla,
como debe ser, iluminado las piernas blancas que se
hunden
en el agua verdosa. Y el barco lujoso y delicado, que
debe haber visto
algo tan asombroso como un muchacho cayendo del
cielo,
tiene un rumbo que seguir y continúa navegando
tranquilamente.

sábado, 23 de julio de 2011

ESTA ISLA de W.J. Auden

Mira, extranjero, esta isla que ahora
la luz saltarina te desvela por tu deleite,
asiéntate aquí
y vive en paz,
que por los canales de tu oído
pueda escurrirse como un río
el ruido oscilante del mar.

Deténte aquí, al final del prado diminuto
donde la pared calcárea se hunde en la espuma y
sus acantilados
resisten el fragor
y el embate de la marea,
y el guijarro resurge tras el lametón
del oleaje,
y la gaviota se hospeda
un momento en su flanco vertical.

Allá a lo lejos como semillas flotantes los barcos
separan sus rumbos urgentes y voluntarios,
y esta visión completa
quizá puede penetrar
y viajar en el recuerdo igual que las nubes,
que ahora dejan atrás el espejo del puerto
y durante todo el verano pasean por el mar.

martes, 5 de julio de 2011

Unos dicen que el amor es un niño
y otros dicen que es un pajáro,
unos dicen que es lko que mueve el mundo,
y otros dicen que eso es absurdo,
y cuando le pregunté al vecino de al lado,
que parecía como si lo supiese,
su mujer se enfadó mucho
y me dijo que no iba a sacar nada.

¿Se parece acaso a un pijama,
o al jamón de las clínicas de reposo?
¿Su olor recuerda a las llamas
o es un olor reconfortante?
¿Tien espinas como un seto
o es blando como la pelusa de edredón?
¿Es afilidado o tiene el borde suave?
Venga, decidme cómo es el amor.

Nuestro libros de historia se refiere a él
con notas minúsculas y crípticas,
es un tema bastante habitual en
los barcos transatlánticos;
he encontrado menciones al asunto
en relatos de suicidios,
e incluiso lo he visto escrito
en contracubiertas de guías ferroviarias.

¿Aúlla como un pastor alemán hambriento
o retruena como una banda del ejército?
¿Alguien puede hacerme una buena imitación
con una sierra o con un Steinway Grand?
¿Cuando canta en las fiesta la arma?
¿Solo se dedica a los clásicos?
¿Se calla cuando uno quiere silencio?
Venga, decidme cómo es el amor.

Miré en el cenador,
allí tampoco estaba.
Probé en el Támesis cerca de Maidendead,
y en el aire tonificante de Brighton.
No sé lo que cantaba el mirlo
ni lo que decía el tulipán,
pero no estaba en el gallinero
ni debajo de la cama.

¿Puede hacer muecas extrañas?
¿Se marea con los balanceos?
¿Se pasa el día en las carreras
o haciendo canchullos con alambres?

¿Tienes sus propias ideas sobre el dinero?
¿Es lo bastantes patriótico?
¿Sus chiste son vulgares pero divertidos?
Venga, decidme cómo el amor.

Cuando venga, ¿Será sin avisar
mientras que esté hurgando la nariz?
¿Llamará a mi puerta por la mañana
o me pisará un dedo en el autobús?
¿Será como cuando cambia el tiempo?
¿Saludará con cortesía o sin educación?
¿Cambiará mi vida a fin de cuentas?
Venga, decidme cómo es el amor.

viernes, 1 de julio de 2011

PARAD LOS RELOJES de W.J. Auden



Parad los relojes y desconectad el teléfono, dadle un hueso jugoso al perro para que no ladre,
haced callar a los pianos, tocad tambores con sordina,
sacad el ataúd y llamad a las plañideras.

Que los avionesde vueltas en señal de luto
e escriban en el cielo el mensaje "Él ha muerto",
poneldles crespones en el cuello a las palomas callejeras,
que los agentes de tráfico lleven guantes negros de
algodón.

Él era mi norte y mi sur, mi este y mi oeste,
mi semana de trabajo y mi descanso dominical,
mi día y mi noche, mi charla y mi música.
Pensé que el amor era eterno: estaba equivocado.

Ya no hacen falta estrellas: quitadlas todas,
guardad la luna y desmontad el sol,
tirad el mar por el desagüe y podad los bosque,
Porque ahora ya nada puede tener utilidad.