domingo, 25 de abril de 2010

A Elena de Edgar Allan Poe.

Te ví una vez, sólo una vez, hace años:
no debo decir cuantos, pero no muchos.
Era una medianoche de julio,
y de luna llena que, como tu alma,
cerníase también en el firmamento,
y buscaba con afán un sendero a través de él.

Caía un plateado velo de luz, con la quietud,
la pena y el sopor sobre los rostros vueltos
a la bóveda de mil rosas que crecen en aquel jardín encantado,
donde el viento sólo deambula sigiloso, en puntas de pie.

Caía sobre los rostros vueltos hacia el cielo
de estas rosas que exhalaban,
a cambio de la tierna luz recibida,
sus ardorosas almas en el morir extático.

Caía sobre los rostros vueltos hacia la noche
de estas rosas que sonreían y morían,
hechizadas por tí,
y por la poesía de tu presencia.

Vestida de blanco, sobre un campo de violetas, te vi medio reclinada,
mientras la luna se derramaba sobre los rostros vueltos
hacia el firmamento de las rosas, y sobre tu rostro,
también vuelto hacia el vacío, ¡Ah! por la Tristeza.

¿No
fue el Destino el que esta noche de julio,
no fue el Destino, cuyo nombre es también Dolor,
el que me detuvo ante la puerta de aquel jardín
a respirar el aroma de aquellas rosas dormidas?

No se oía pisada alguna;
el odiado mundo entero dormía,
salvo tú y yo (¡Oh, Cielos, cómo arde mi corazón
al reunir estas dos palabras!).

Salvo tú y yo únicamente.
Yo me detuve, miré... y en un instante
todo desapareció de mi vista
(Era de hecho, un Jardín encantado).

El resplandor de la luna desapareció,
también las blandas hierbas y las veredas sinuosas,
desaparecieron los árboles lozanos y las flores venturosas;
el mismo perfume de las rosas en el aire expiró.

Todo, todo murió,
salvo tú;
salvo la divina luz en tus ojos,
el alma de tus ojos alzados hacia el cielo.

Ellos fueron lo único que vi;
ellos fueron el mundo entero para mí:
ellos fueron lo único que vi durante horas,
lo único que vi hasta que la luna se puso.

¡Qué extrañas historias parecen yacer
escritas en esas cristalinas, celestiales esferas!
¡Qué sereno mar vacío de orgullo!
¡Qué osadía de ambición!

Más ¡qué profunda, qué insondable capacidad de amor!
Pero al fin, Diana descendió hacia occidente
envuelta en nubes tempestuosas; y tú,
espectro entre los árboles sepulcrales, te desvaneciste.

Sólo tus ojos quedaron.
Ellos no quisieron irse
(todavía no se han ido).
Alumbraron mi senda solitaria de regreso al hogar.

Ellos no me han abandonado un instante
(como hicieron mis esperanzas) desde entonces.
Me siguen, me conducen a través de los años;
son mis Amos, y yo su esclavo.

Su oficio es iluminar y enardecer;
mi deber, ser salvado por su luz resplandeciente,
y ser purificado en su eléctrico fuego,
santificado en su elisíaco fuego.

Ellos colman mi alma de Belleza
(que es esperanza), y resplandecen en lo alto,
estrellas ante las cuales me arrodillo
en las tristes y silenciosas vigilias de la noche.

Aun en medio de fulgor meridiano del día los veo:
dos planetas claros,
centelleantes como Venus,
cuyo dulce brillo no extingue el sol.

Edgar Allan Poe.

domingo, 18 de abril de 2010

lunes, 5 de abril de 2010

A veces, cuesta aceptar lo que es innegable.

A veces, cuesta aceptar lo que es innegable, lo que uno no quiero pero aun así a la final termina aceptándolo, ya sea porque lo tomar el lado bueno, o el lado malo desde hacer algunos días termine mi relación con mi novio, ¿Cuándo se acabo el amor entre nosotros? Me pregunto no estoy segura de la repuesta, pero de lo que si estoy segura que el también lo sintió no se si a mismo tiempo que yo, o antes pero el ya tenia otra relación de la cual supe por el mismo cuando me lo confeso, no lo culpo que el se enamorada de otra mujer, lo que si lo culpo del ¿Por qué el engaño? Porque según me dijo ya tenia 4 meses de relación es decir los últimos 4 meses de nuestra relación, se preguntaran ¿Qué hizo?... ¿Quieres saber lo hice? Pues se lo diré, nada no valía la pena grítale o recordare a su madre por lograr tener dos mujeres, es muy común que eso pase, además si esto se estaba acabando y ambos tratamos de sálvalo no pudimos aunque me duele, no suelo de ser de esas mujeres que se la pasan lamentan de no tener novio o porque rompió con el, estoy segura que más adelante algo maravilloso me espera. Les dejo un tema que nuestra mi estado de animo.

Sarah Brightman - Tu quieres volver (live)

viernes, 2 de abril de 2010

jueves, 1 de abril de 2010