lunes, 16 de febrero de 2009

Tarzan Two Worlds/Dos Mundos



Con esta cancion, ustedes nuestro lectores podran entender un poco mejor la amistad que tenemos, por si conocido aun se pregunta ¿Como es posible que seamos amigos a ser tan diferentes? No se interprete como amor, de chico a chica sino solo ¡Amor de amigos nada más!

sábado, 14 de febrero de 2009

¡¡¡Feliz Día del Amor y la Amistad!!!

Este es un poema para ese ser que desde hacer 2 años, ha sido mi complemento y para mis amigos que me ha demostrado su amor y su cariño ya sea en las buenas como en las malas así que esto es para ustedes.


Bueno, Patricia me pidió que seleccionara algún escrito favorito, yo no soy muy partidario de celebrar este día de amor y la amistad, pero selecciono un clásico escrito Por el maestro J.R.R. Tolkien.


Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
Déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.


Ah! Como el oro caen las hojas en el viento!
e innumerable como las alas de los árboles son los años!
los años han pasado como sorbos rápidos
de dulce hidromiel en las altas salas
de más allá del Oeste, bajo las bóvedas azules de Varda
donde las estrellas tiemblan
en la voz de su canción sagrada y real.
¿ Quién me llenará de nuevo la copa?
Pues ahora la iluminadora, Varda, La Reina de las Estrellas,
desde el monte siempre blanco se ha elevado sus manos como nubes
y todos los caminos se han ahogado en sombras
y la oscuridad que ha venido de un país gris se extiende
sobre las olas espumosas entre nosotros,
y la niebla cubre para siempre las joyas de Calacirya.
Ahora se ha perdido, perdido para aquellos del Este, Valimar!
Adios! Quizá encuentres a Valimar!
Quizá tu la encuentres! Adios!

jueves, 5 de febrero de 2009

Doy por terminado el malentendido

Cuando RadioChaos, salio al aire el 28/12/06, nunca pensé que después del 770 días o para ser mas exactos 2 años, un mes y 8 días, pudiera seguir en el aire, todos los que tenemos blog’s queremos exprésanos, y los cometarios que se reciben es una nuestra que ahí personas que leen, en mi caso RadioChaos, se ha caracterizado por se un blog, con una voz que es ignorada por muchos, de hecho en estos 770 días, si el recibido 2 comentarios ha sido mucho pero el pasado 29/01/09 en un post titulado “Comentario Ofensivo hecho en Rompe Coco Turbo, Televen” que ha momento de publicarlo jamás pensé que alguien lo leyera o le hiciera caso, y a los pocos días de eso recibir un e-mail de alguien muy cercano a equipo de Rompe Coco Turbo, no revelare su nombre, ni su cercanía a equipo pero en el e-mail me expreso que sintió impacto por lo que dije, esta persona me pidió disculpa no en tan solo en su nombre sino en el nombre de sus compañeras y del resto el equipo de Rompe Coco Turbo. Esto me ha hecho reflexionar ya que siempre pensé que yo me expresaba para mi, y no le hacia para que las personas entrara, leyeran mis post y me dejaran comentarios en los post eso para mi no era necesario. Y hoy he decidido publicar esta nota y expresar, que acepto estas disculpa porque creo que lo yo exprese en ese post, además de cumplir un propósito el cual fue en que ahora en adelante esto en una pequeña medida ayudara en mejorar y evitar que este tipo de comentarios, se hagan pero también es satisfatorio de que alguien a menos una vez entrara a RadioChaos, leyera mi post y lo que es aun más agradable después de 770 días alguien de forma respetuosa y cortes se comunicara con mi persona y, por ese motivo, doy por concluirlo este malentendido, ahora ser que ahí personas que escuchar mi voz o por lo menos lo hace alguna vez. A Pamela Gutiérrez le pido disculpas si algunas de las cosas que dije en el post le pudiera parece ofensiva a su persona. A la persona que se comunico conmigo, le deseo lo mejor en su carrera, esta será la última vez que trate este tema en público, porque para mí ya el malentendido se ha aclarado.

miércoles, 4 de febrero de 2009

No a los libros Amarillista

Hola, hacer tiempo que no escribo, un post donde opino sobre un tema en particular, hoy escribo, sobre esto libros sobre los secretos de las celebridades en caso en cuestión el libro escrito por Mickey Brett, ex guardaespaldas, donde revela algunos detalles sobre la vida de Angelina Jolie que fue testigo cuando era guardaespaldas de Angelina Jolie, bien soy seguido trabajo de de Angelina Jolie, y yo en lo persona no quiero leer semejante libro amarillista que no debería ser publicado, ya que este hombre revelara supuestos detalles como:

Que el romance de Angelina y Brad Pitt, comenzo en la filmacion de Señor y Señora Smith.

Una supuesta infidelidades lesbiana con una cantante pop y un hombre no identificados

Bien, si fuera la misma Angelina Jolie que escribiera el libro es su decisión de releva sus intimidades, ya sea porque quiere que las personas sepa mas sobre ella o por desahogo pero que este guardaespaldas, lo haga solo por el dinero, perfecto si quiere escribir un libro sobre lo que vivió junto Angelina Jolie, lo más correcto para mi es, escriba el libro, guarde los detalles más intimo y finalmente presente el proyecto a los abogados y agente de la actriz, si lo aprueba o lo rechaza, pero a menos puede decir “se lo presente a la actriz o a sus agentes y abogados” y luego publíquelo, pero este caso no es el primero ni el ultimo, ya que Jennifer López, logro evitar que una ex pareja publicara un libro contando su vida juntos. no importar si es una actriz, cantante, político o otra figura publica, todos tenemos derecho a nuestra privacidad, comprar este tipo de libro lo único que hacer es apoya la invasión a la privacidad y que este tipo de persona tenga el derecho de decir lo que vio y tal vez de exagerarlo o de inventar todo solo por dinero, esto no se puede llamar anti-Professional esto es ser un pobre hombre que hablar de una mujer y que no tiene justificación alguna.

Presione aqui y iran a una nota publicada el 27/01/09

martes, 3 de febrero de 2009

Cantos de Maldoror: Canto Tercero de Isidore Lucien Ducasse


Un farol rojo, bandera del vicio, suspendido del extremo de una varilla, balanceaba su armazón azotada los vientos, sobre una puerta maciza y carcomida. Un corredor sucio que olía a muslo humano, daba sobre un patio en el que buscaban su comida algunos gallos y gallinas. Sobre la pared que servía de cerca y daba al lado oeste, se habían practicado minuciosamente varias aberturas cerradas por ventanas enrejadas. El musgo revestía ese cuerpo de edificio; que había sido, sin duda, un convento y servía en la actualidad, como el resto del edificio, de vivienda a todas esas mujeres que exhiben, día a día, a los que entran, el interior de sus vaginas a cambio de unas monedas. Yo estaba sobre un puente cuyos pilares se hundían en el agua cenagosa de un foso. Desde ese plano elevado, contemplaba aquella construcción en el campo, agobiada por la vejez y los mínimos detalles de su arquitectura interna. A veces, la reja de una ventana se abría rechinando, como por el impulso ascendente de una mano que violentaba la naturaleza del hierro; un hombre asomaba la cabeza por la abertura libre a medias, avanzaba los hombros sobre los que caía el yeso escamoso, y terminaba haciendo salir, mediante esa laboriosa extracción, su cuerpo cubierto de telarañas. Con las manos apoyadas a modo de corona sobre las inmundicias de toda clase que agobiaban el suelo con su peso, mientras la pierna permanecía todavía enganchada en la reja retorcida, recobraba su posición natural, e iba a enjuagar sus manos en una tina roja, cuya agua jabonosa había visto levantarse y caer a generaciones enteras, para alejarse después, lo más rápido posible, de esa calleja de arrabal, y respirar el aire puro en el centro de la ciudad.

Cuando el cliente se había alejado, una mujer desnuda salía del mismo modo, y se dirigía a la misma tina. Entonces los gallos y gallinas acudían en tropel desde diversos puntos del patio, atraídos por el olor seminal, la tiraban al suelo a pesar de sus vigorosos esfuerzos, pisoteaban la superficie de su cuerpo, y laceraban a picotazos los labios fláccidos de su tumefacta vagina. Los gallos y gallinas, con el buche satisfecho, retornaban a escarbar la hierba del patio; la mujer, a la que habían dejado limpia, se levantaba trémula, sembrada de heridas, como alguien que despierta de una pesadilla. Dejaba caer el estropajo que había traído para enjugar sus piernas; no teniendo ya necesidad de la tina común, se volvía a su madriguera del mismo modo que había salido, a la espera de otra sesión. ¡Ante ese espectáculo también yo quise penetrar en la casa!

Estaba por descender el puente cuando vi en el remate de un pilar esta inscripción en caracteres hebraicos: Caminante que pasas por este puente, no vayas a esa casa. Porque el crimen tiene allí su residencia junto con el vicio. Un día sus amigos esperaron en vano a un joven que había franqueado la puerta fatal.

La curiosidad fue más fuerte que el temor; al cabo de unos momentos, llegué hasta una ventanilla, cuya reja estaba formada por sólidos barrotes. Quise mirar al interior a través de ese espeso tamiz. Al principio no pude ver nada, pero no tardé en distinguir los objetos que estaban en la habitación oscura, gracias a los rayos del sol cuya luz declinante habría de desaparecer pronto en el horizonte. La primera y única cosa que llamó mi atención fue un palo rubio, compuesto de cometillas superpuestas que entraban unas en otras. ¡Ese palo tenía movimiento! ¡Andaba por la habitación! Daba unas sacudidas tan fuertes que el piso se bamboleaba. Con sus dos cabos producía enormes melladuras en la pared al modo de un ariete lanzado contra la puerta de una ciudad sitiada. Sus esfuerzos eran inútiles, los muros estaban construidos con piedra y cuando chocaba contra la pared lo veía encorvarse como una hoja de acero y rebotar como una pelota. ¡Por lo tanto ese palo no era de madera! Noté, además, que se enrollaba y desenrollaba fácilmente igual que una anguila. Aunque tenía la altura de un hombre no se mantenía erguido. A veces lo intentaba mostrando entonces uno de sus extremos delante de la reja de la ventanilla. Ejecutaba unos saltos impetuosos, y volvía a caer al suelo sin que el obstáculo cediera. Me puse a examinarlo con creciente atención hasta descubrir que era un cabello. Después de una lucha titánica con la materia que lo circundaba como una cárcel, fue a apoyarse en el lecho que había en la habitación, con la raíz descansando sobre una alfombra y la punta sobre la cabecera. Tras unos instantes de silencio, durante los cuales percibí algunos sollozos entrecortados, alzó la voz y dijo así:

Mi amo me ha olvidado en este cuarto; no viene a buscarme. Se levantó de esta cama en la que estoy apoyado, peinó su perfumada cabellera sin reparar en que yo había caído al suelo. Con todo, de haberme él recogido, no habría yo encontrado sorprendente ese acto de elemental justicia. Me abandonó emparedado en esta habitación, después de haberse revolcado entre los brazos de una mujer. ¡Y qué mujer! Las sábanas todavía están húmedas de su cálido contacto y conservan en su desorden las huellas de una noche dedicada al amor…

¡Y yo me preguntaba quién podía ser su amo! ¡Y mis ojos se adherían a la reja con más fuerza!…

Mientras la naturaleza toda se amodorraba en su castidad, él se unió con una mujer degradada, en abrazos lascivos e impuros. Se rebajó hasta el punto de dejar aproximarse a su augusta faz mejillas de lozanía marchita despreciables por su impudicia. No daba muestras de avergonzarse, pero yo me avergonzaba por él. No hay duda de que estaba muy contento de dormir con semejante esposa de una noche. La mujer, asombrada del porte majestuoso del huésped, parecía experimentar voluptuosidades incomparables, le besaba el cuello con frenesí.

Durante ese lapso, yo sentía que pústulas ponzoñosas, que se desarrollaban cada vez en mayor número a causa de su insólito ardor por los placeres carnales, rodeaban mi raíz con su hiel mortal, para absorber con sus ventosas la sustancia de mi vida. Mientras más se abstraían ellos, sumidos en sus insensatos movimientos, más sentía yo decaer mis fuerzas. En un momento en que los deseos corporales alcanzaron el paroxismo del furor, noté que mi raíz se retorcía sobre sí misma como un soldado herido. Habiéndose apagado en mí la antorcha de la vida, me desprendí de su cabeza ilustre como una rama muerta; caí al suelo sin ánimo, sin fuerza, sin vitalidad, con una profunda compasión por aquel a quien pertenecía, pero con un dolor eterno por su deliberado extravío…"

Y yo me preguntaba quién podía ser su amo! ¡Y mis ojos se adherían a la reja con más fuerza!…

¡Si tan siquiera su alma se hubiese prodigado sobre el seno inocente de una virgen! Ella hubiera sido más digna de él, y la degradación hubiera sido menor. ¡Posa sus labios sobre esa frente cubierta de lodo, que los hombres han pisoteado con el talón lleno de polvo! ¡Aspira con su impúdica nariz las emanaciones de esas dos axilas húmedas!… Vi cómo el tegumento de estas últimas se contraía de vergüenza, mientras, por su lado, la nariz misma se resistía a esa aspiración infame. Pero ni él ni ella prestaban la menor atención a las advertencias solemnes de las axilas, a la repulsa lívida y taciturna de la nariz. Ella levantaba más los brazos y él, con mayor empuje, hundía su rostro en sus huecos. Me veía obligado a ser cómplice de esa profanación. Me veía obligado a ser espectador de ese contoneo inaudito, a asistir a la unión absurda de dos seres cuyas distintas naturalezas estaban separadas por un abismo inconmensurable…

¡Y yo me preguntaba quién podía ser su amo! ¡Y mis ojos se adherían a la reja con más fuerza!…

Cuando se sació de aspirar a esa mujer, se le ocurrió arrancarle los músculos uno por uno; pero como era mujer, la perdonó, y prefirió hacer sufrir a un ser de su sexo. Llamó en la celda contigua a un joven, que había llegado a aquella casa para pasar un rato de solaz con una de aquellas mujeres, y le pidió que viniese a colocarse a un paso de sus ojos. Hacía mucho tiempo que yo estaba tendido en el suelo. Sin fuerzas para incorporarme sobre mi raíz dolorida; no pude ver lo que hicieron. Sólo que apenas el joven estuvo al alcance de su mano, jirones de carne fueron cayendo a los pies del lecho, al lado mío. Me contaron muy quedamente que las garras de mi amo los habían arrancado de los hombros del adolescente. Este, al cabo de algunas horas en las que luchó contra una fuerza más poderosa, se levantó del lecho y se retiró dignamente. Literalmente desollado de pies a cabeza, arrastraba por las losas de la habitación su piel desprendida, mientras se decía que estaba dotado de un carácter bondadoso, que le gustaba creer que sus semejantes eran igualmente buenos, que por eso había accedido al requerimiento del distinguido extranjero que lo había llamado a su lado, pero que nunca, nunca, se le hubiera ocurrido que iba a ser torturado por un verdugo. Y por un verdugo semejante, agregó después de una pausa. Por último, se dirigió hacia la ventanilla que cedió piadosamente hasta el nivel del suelo en presencia de ese cuerpo desprovisto de epidermis. Sin abandonar su piel, que todavía podía servirle, aunque sólo fuera como manto, se esforzó por salir de ese paraje peligroso; una vez lejos de la habitación no pude comprobar si le alcanzaron las fuerzas para llegar a la puerta de salida. ¡Oh, con qué respeto se apartaban los gallos y gallinas, a pesar de su hambre, de ese largo rastro sangriento que empapaba la tierra!

¡Y yo me preguntaba quién podía ser su amo! ¡Y mis ojos se adherían a la reja con más fuerza!…

Entonces, aquel que hubiese debido tener más en cuenta su dignidad y su justicia, se incorporó trabajosamente sobre su codo fatigado. ¡Solitario, sombrío, asqueado y horrible!… Se vistió lentamente. Las monjas sepultadas desde hacía siglos en las catacumbas del convento, después de haber sido arrancadas de su sueño por los ruidos de aquella noche espantosa, que se entremezclaban en una celda situada encima de las criptas, se tomaron de la mano para formar una ronda funeraria alrededor de él. Mientras reunía los residuos de su antiguo esplendor, y se lavaba las manos con esputos para secarlas después en sus cabellos (es mejor lavarlas con esputos, que no lavarlas del todo, al final de una noche entera dedicada al vicio y al crimen), entonaron ellas las plegarias de lamentación por los muertos que corresponde cuando alguien es bajado a la tumba. En efecto, el joven no debía sobrevivir al suplicio ejecutado en él por una mano divina, y su agonía tuvo fin mientras las monjas entonaban sus preces…

Me acordé de la inscripción en el pilar; comprendí lo que había pasado con el púber soñador que sus amigos todavía esperaban un día tras otro desde el momento de su desaparición… ¡Y yo me preguntaba quién podía ser su amo! ¡Y mis ojos se adherían a la reja con más fuerza!…

Los muros se apartaron para dejarlo pasar; las monjas viéndole ascender por los aires con alas que había ocultado hasta entonces en su ropaje de esmeralda, volvieron a refugiarse en silencio bajo las losas de sus tumbas. El partió hacia su morada celestial, dejándome aquí, lo que es injusto. El resto de los cabellos sigue en su cabeza, mientras yo estoy tendido en esta habitación siniestra, sobre el parqué cubierto de sangre coagulada y de jirones de carne seca; esta habitación quedó condenada desde que él penetró en ella; nadie entra ya aquí, y con todo sigo encerrado. ¡No hay esperanza! Ya no volveré a ver a las legiones de ángeles marchar en densas falanges, ni a los astros pasearse por los jardines de la armonía… Pues bien, sea... Sabré soportar mi desgracia con resignación. Pero no dejaré de informar a los hombres lo que aconteció en esta celda. Les facilitaré las razones para arrojar la dignidad como una vestidura inútil, pues-o que tienen el ejemplo de mi amo; les aconsejaré que chupen la verga del crimen, puesto que otro ya lo ha hecho… El cabello enmudeció…

¡Y yo me preguntaba quién podía ser su amo! ¡Y mis ojos se adherían a la reja con más fuerza!…

Pronto estalló el trueno; una luminosidad fosfórica penetró en el cuarto. Retrocedí a pesar mío, por no sé qué instinto premonitorio; aunque estaba alejado de la ventana, percibí otra voz, pero ésta tenue y humilde como temerosa de que la oyeran:

¡No brinques de esa manera! ¡Cállate… cállate… si alguien llegara a oírte! Te volveré a colocar entre los otros cabellos, pero espera primero a que el sol se oculte en el horizonte, a fin de que la noche encubra tus pasos… no te he olvidado, pero te hubieran visto salir, y yo me habría comprometido. ¡Oh, si supieras cómo he sufrido desde aquel momento! De regreso al cielo, mis arcángeles me rodearon con curiosidad; no quisieron preguntarme el motivo de mi ausencia. Ellos que no se habían atrevido nunca a levantar la vista hasta mí, echaban miradas atónitas a mi rostro abatido, esforzándose por descifrar el enigma, aunque no tuvieran idea de la profundidad de ese misterio, y se comunicaban muy quedamente la sospecha de algún cambio desacostumbrado en mí. Derramaban lágrimas en silencio; presentían vagamente que no era el mismo, que me había vuelto inferior a mi identidad. Hubiesen querido averiguar qué funesta resolución me había hecho franquear las fronteras del cielo, para bajar a la tierra y gozar voluptuosidades efímeras que ellos mismos desprecian profundamente. Notaron en mi frente una gota de esperma, una gota de sangre. ¡La primera había saltado desde los muslos de la cortesana, la segunda había saltado desde las venas del mártir! ¡Odiosos estigmas! ¡Rosetas inmutables! Mis arcángeles encontraron, prendida en las redes del espacio, los restos resplandecientes de mi túnica de ópalo, que flotaban sobre los pueblos pasmados. No la han podido reconstruir, y mi cuerpo continúa desnudo frente a la inocencia de ellos; castigo memorable de la virtud abandonada. Observa los surcos que se han trazado un lecho en mis mejillas descoloridas: corresponden a la gota de esperma y a la gota de sangre que corren lentamente a lo largo de mis secas arrugas. Llegadas al labio superior, logran mediante un inmenso esfuerzo, penetrar en el santuario de mi boca, atraídas como un imán por las fauces irresistibles. Me sofocan, esas dos gotas implacables. Yo me había creído hasta ahora el Todopoderoso, pero no, tengo que doblar el cuello ante el remordimiento que grita: ¡Eres sólo un miserable! ¡No brinques de esa manera! ¡Cállate… cállate… si alguien llegara a oírte! Te volveré a colocar entre los otros cabellos, pero espera primero a que el sol se oculte en el horizonte, a fin de que la noche encubra tus pasos… Vi a Satán, el gran enemigo, recomponer el desbarajuste óseo del esqueleto, por encima de su embotamiento de larva, y de pie, triunfante, sublime, arengar a sus tropas reagrupadas; y tal como me merezco, llegar a hacer befa de mí. Proclamó el asombro que le producía el que su orgulloso rival, al fin sorprendido en flagrante delito por el éxito de un espionaje incesante, hubiese podido rebajarse hasta llegar a besar, después de un largo viaje a través de los arrecifes del éter, el vestido de la corrupción humana, además de haber hecho morir entre sufrimientos a un miembro de la humanidad. Dijo que ese joven, triturado en el engranaje de mis refinados suplicios, probablemente hubiera llegado a ser una inteligencia genial de aquellas que consuelan a los hombres de esta tierra, gracias a sus admirables cantos de poesía y de aliento, de los golpes del infortunio. Dijo que las monjas del convento-lupanar no pueden recuperar el sueño; merodean por el patio, gesticulando como autómatas, pisotean los ranúnculos y las lilas, se han vuelto locas de indignación, pero no lo bastante como para no recordar el motivo que engendró esa enfermedad de sus cerebros… (Vedlas avanzar, envueltas en su blanco sudario; no hablan, están tomadas de la mano. Sus cabellos caen en desorden sobre sus hombros desnudos; llevan un ramillete de flores negras inclinado en el seno. Monjas, volved a vuestras criptas; la noche no se ha instalado por entero, es apenas el crepúsculo vespertino… ¡Oh cabello!, lo ves tú mismo: por todos lados me asalta el sentimiento desatado de mi depravación.) Dijo que el Creador que se vanagloria de ser la Providencia de todo lo que existe, se ha conducido con excesiva ligereza —para usar el término más leve— al ofrecer semejante espectáculo a los mundos siderales, y afirmó claramente su designio de ir a informar a los planetas orbiculares de qué modo mantengo, mediante mi ejemplo personal, la virtud y la bondad en la vastedad de mis reinos. Dijo que la gran estima que sentía por un enemigo tan noble, se había desvanecido de su espíritu, y que prefería llevar la mano al pecho de una muchacha, aunque fuera éste un acto de execrable maldad, antes que escupirme al rostro cubierto de tres capas de sangre y esperma mezclados, a fin de no manchar su babosa saliva. Dijo que se consideraba, con justo título, superior a mí, no por el vicio, sino por la virtud y el pudor; no por el crimen, sino por la justicia. Dijo que merecía ser condenado al suplicio a causa de mis innumerables faltas; que se me quemara a fuego lento en un brasero encendido, para arrojarme luego al mar, siempre que el mar se dignara recibirme. Que, puesto que me vanagloriaba de ser justo, yo que lo había condenado a las penas eternas por una insignificante rebelión sin consecuencias graves, debía dictar severa justicia contra mí mismo, y juzgar imparcialmente mi conciencia cargada de iniquidades… ¡No brinques de esa manera! ¡Cállate… cállate… si alguien llegara a oírte! Te volveré a colocar entre los otros cabellos, pero espera primero a que el sol se oculte en el horizonte a fin de que la noche encubra tus pasos." Hizo una pausa y aunque no lo viese, comprendí por ese lapso forzoso de silencio, que una oleada de emoción levantó su pecho tal como un giratorio ciclón levanta una familia de ballenas. ¡Pecho divino que un día manchó el amargo contacto de las mamas de una mujer impúdica! ¡Alma regia, entregada en un momento de extravío al cangrejo de la corrupción, al pulpo de la debilidad de carácter, al tiburón de la abyección personal, a la boa de la amoralidad, y al caracol monstruoso de la imbecilidad! El cabello y su amo se abrazaron estrechamente como dos amigos que se vuelven a encontrar después de larga ausencia. El Creador prosiguió tal como un acusado que compareciese ante su propio tribunal.

¿Y qué dirán los hombres de mí, ellos que tanto me veneraban, cuando lleguen a conocer los extravíos de mi conducta, el andar vacilante de mi sandalia por los laberintos fangosos de la materia, la trayectoria de mi marcha tenebrosa a través de las aguas estancadas y de los húmedos juncos de la charca donde, envuelto por la niebla, se vuelve morado y ruge el crimen de pata sombría!… Comprendo que debo trabajar mucho en mi rehabilitación futura, para poder reconquistar su estima. ¡Soy el Gran Todo, y, sin embargo, hay algo en mí que me hace sentir inferior a los hombres a los que he creado con un poco de arenilla! Cuéntales alguna mentira audaz y diles que jamás he salido del cielo, donde estoy permanentemente encerrado, absorbido por las tareas del trono, entre los mármoles, las estatuas y los mosaicos de mi palacio. Me presenté ante los hijos celestiales de la humanidad y les dije: Arrojad el mal de vuestras cabañas y dad entrada en vuestro hogar al manto del bien. Aquel que ponga la mano sobre uno de sus semejantes provocándole una herida mortal en el pecho con el hierro homicida, que no espere los efectos de mi misericordia, y que se cuide de la balanza de la justicia. Irá a esconder su tristeza en los bosques, pero el murmullo de las hojas a través de los espacios claros cantará a sus oídos la balada del remordimiento; y huirá de esos parajes pinchado en la cadera por la zarza, el espino y el cardo azul, sus rápidos pasos obstaculizados por la elasticidad de las lianas y las picaduras de los escorpiones. Se encaminará hacia los guijarros de la playa, pero la alta marea con su rocío y su proximidad peligrosa, le explicarán que no ignoran su pasado; entonces él se lanzará en ciega carrera hacia lo alto del acantilado, en tanto que los vientos estrepitosos del equinoccio, al penetrar en las grutas naturales del golfo, y en las canteras excavadas bajo la muralla de rocas resonantes, mugirán como las inmensas manadas de búfalos en las pampas. Los faros de la costa lo perseguirán hasta los límites del septentrión con sus destellos sarcásticos, y los fuegos fatuos de las marismas, simples vapores en combustión con sus danzas fantásticas, harán temblar los pelos de sus poros, y volverse verde el iris de sus ojos. Que el pudor tome así vuestras cabañas y esté seguro a la sombra de vuestros campos. De ese modo vuestros hijos se criarán hermosos y reverenciarán a sus padres con agradecimiento; de otro modo, enfermizos y encogidos como el pergamino de las bibliotecas, avanzarán a grandes trancos, encabezados por la rebeldía, contra el día de su nacimiento y el clítoris de su madre impura.' ¿Cómo se van a someter los hombres a esas leyes, si el legislador mismo es el primero que se rehúsa a ceñirse a ellas?… ¡mi vergüenza es inmensa como la eternidad!

Oí al cabello perdonarle humildemente su secuestro, puesto que su amo había obrado con prudencia y no con ligereza, y el último y pálido rayo de sol que iluminaba mis ojos se retiró de los barrancos de la montaña. Vuelto hacia él le vi plegarse como un sudario… ¡No brinques de esa manera! ¡Cállate… cállate… si alguien llegara a oírte! Te volveré a colocar entre los otros cabellos. Y ahora que el sol ya se ha ocultado en el horizonte, viejo cínico y cabello doméstico, arrastraos los dos bien lejos del lupanar, mientras la noche, extendiendo su sombra sobre el convento, encubre vuestros pasos furtivos que se demoran en la llanura… Entonces el piojo, saliendo súbitamente de detrás de un promontorio, me dijo, erizando sus garras: "¿Qué piensas de esto?" Pero yo no quise contestarle. Me alejé de allí y llegué al puente. Borré la inscripción primera y la reemplacé por ésta:

Doloroso es guardar como un puñal un secreto así en el corazón, pero juro no revelar nunca aquello de lo que fui testigo al entrar por primera vez en ese terrible torreón.

Arrojé por encima del parapeto el cortaplumas que me había servido para grabar las letras, y, haciendo algunas consideraciones sobre la chochera del Creador, quien, ¡ay!, haría sufrir a la humanidad por mucho tiempo todavía (la eternidad es larga), sea por el ejercicio de la crueldad, sea por el espectáculo innoble de los chancros que ocasiona un gran vicio, cerré los ojos como un hombre ebrio ante el pensamiento de tener a un ser semejante por enemigo, y proseguí con tristeza mi camino a través del dédalo de calles.

Tomado de blog EL Espejo Gótico Canto Tercero

domingo, 1 de febrero de 2009

Que Viva Don Ramon

En la casa Nº 72 era donde el vivía a pesar de deber 14 meses de renta, Su eterna, enamorada con la cual no quería nada era llamada la bruja de 71 y su hija se llama Chilindrina, si es Don Ramón (Ramón Valdez), a través de su vida a sido, boxeador, jugado de Fútbol Americano, Guitarrista, Cantante, Maestro de Obras, entre otras cosas que dice que ha sido además ilustra a los niños de la vecindad de Chavo de 8 sobre estos temas y otros. Sus trabajos cotidianos son la plomería, zapatero, carpintero, yesero, ropavejero, vendedor de globos, barbero entre otras cosas.

De buen corazón pero con un carácter explosivo, es de fácil irritabilidad, en especia delante de los niños en especial el Chavo de 8 que se burla de él por ser delgado y a Kiko por cualquier cosa, tanto a ambos como a su hija Chilindrina, los castiga con un pellizco de 180º o un coscorrón. Aunque normalmente es acusado por Kiko y siendo Don Ramón inocente es agredido por Doña Florinda que le da una violenta cacheta seguido por un empujón de Kilo, a son de “Chusma, Chusma Push”.

Don Ramón le adeuda 14 meses de renta “alquiler” a Señor Barriga, así que tratar de evitarlo encontrárselo a toda costa, aunque Don Ramón paga parte de la deuda, por medio de trabajo de mantenimiento en la vecindad de manera temporales, en contraste de Doña Florinda y el Señor Barriga, Doña Cleotilde (la bruja de 71) esta enamorada perdidamente de Don Ramón (y también suspira por Don Román cuando esta de visita en la vecindad) y prácticamente lo acosa. Don Ramón no le responde y prácticamente tratar de no insinuarle nada. Una de las cualidades que tiene Don Ramón es su honradez, pero demuestra un desinterés absoluto por el trabajo lo cual quedo demostrado cuando dijo: "No hay trabajo malo... lo malo es tener que trabajar" o en otra ocasión dijo: "¿Cómo se te ocurre despertarme a las 10 de la madrugada?"

En la serie nunca se dijo de que vivía, aunque Don Ramón menciono que la “crisis” lo dejó sin trabajo, en la serie nunca se conoció de donde sacaba dinero para darle un peso a su hija para ir a la tienda, o como obtenía el dinero para ahorrar dentro de su cochinito o de cómo podía pagar a señor que le compro el televiso a plazo o para compra su poca comida, tampoco se daba explicación de cómo compraba los globos que a veces vendía o de cómo compraba los adornos de las fiestas patrias que en ocasiones que el proporcionaba. Aunque en cierto episodio se dio una pista de ello:

-Profesor Jirafales:Chilindrina supongamos que tu papá gana 20 pesos diarios; ¿Cuánto gana al mes?
-La Chilindrina:Entre 1.500 y 1.600 pesos
- Profesor Jirafales:20 pesos por 30 días son 600 pesos mensuales, pero claro tú no conoces la multiplicación
-La Chilindrina "Y usted no conoce las "movidas" que hace mi papá"


Veamos algunos datos curiosos:

-Don Ramón es viudo, aunque en la serie nunca se vio como era su esposa o de cómo se llamaba.

-En FaceBook, ahí un grupo llamado “Recolecta Mundial para pagar la Renta a Don Ramón” y otro grupo llamado “Por la Venganza De Don Ramón contra Doña Florinda

-La Banda The Ramónes uso la imagen de Don Ramón

-En Internet abundar las imágenes compuestas, por ejemplo se puede ver desde un Don Ramón como un Jedi pasando por ser el protagonista de The Matriz y hasta quien lo hecho como la imagen de Che Guevara con la leyenda “Viva Don Ramón, que pasó, que pasó vamos ay”

-Curiosamente, Ramón Valdez antes de hacer su famoso personaje, en el Chavo de 8 realizo algunos trabajos de su famoso personaje como la plomería para vivir, además se dice que se vestía casi igual que su personaje fuera de la pantalla.

-Ramón Valdez y Carlos Villagran, vinieron a Venezuela e hicieron una serie llamada Federrico.

-Los Mox, banda punk Chilena le hizo un homenaje a Don Ramón, con una cancion llamada el “Rock Ramón”

Veamos algunas de la frases celebres de este personaje

Cuando Don Ramón confunde el apellido de Señor Barriga con otra cosa:
¡Barriga, Señor Momento!
¿Me está amenazando de Barriga, Señor Muerte?
Hace muy bien en colgar esa Barriga, Señor Cartel.
"¡Barriga, señor Arriba!"
"¿Entonces qué, señor Barba?, ¿le afeitamos la barriga?"
"Un momento, usted no se va de aquí sin su barriga, señor Bola"
"No quiere que le den barriga, señor Bola?"
"Bueno, entonces usted dirá para que soy barriga señor Bueno"
"No les haga barriga, señor Caso"
"Se le nota que tiene usted mucha barriga, señor Condición"
"¡...señor!, yo soy incapaz de hacer una cosa como esa, y menos a una persona como usted que es todo barriga señor Corazón."
"Señor corazón, eso se llama tener barriga"
"Pierda barriga, señor Cuidado"
"...no tenga la menor barriga, señor Duda"
"Perdóneme, pero sufre usted una barriga, señor Equivocación"
"Fíjese como ha acumulado barriga el señor Fortuna"
"¿Y de que color quiere su barriga señor Globo?"
"Hay muchos pintores de brocha barriga, señor Gorda"

Las frases y citas que Don Ramón decian en algunas ocasiones
Luego de golpear al Chavo: ¡Y no te doy otra no más porque...!
Luego de percibir alguna insinuación con interpretación homosexual: Perdóneme, pero yo le voy al Necaxa
¿No que muy muy?
Molesto: ¡Me lleva el chanfle!
Luego de ser insultado: ¡¿Qué pasó, qué pasó, vamos ay?!
Viendo a alguien a punto de hacer algo inapropiado, por ejemplo, golpear a una niña, entrar en casa ajena, coger alguna cosa de Don Ramón sin permiso, etc.: ¡Ehehey!, Eeeeeehehey, mira, mira qué bonitooo...
Sí, ¿tú? ándale...
Luego de que el Chavo hace algo malo: ¡Tenía que ser el Chavo del Ocho...!
Al Chavo: ¿Y luego por qué te pega uno?
Cuando está a punto de meterse en problemas con Doña Florinda, el Señor Barriga, etc.: Con permisito, dijo Monchito que se fue a tomar un cafecito
Golpeando al Chavo: ¡Tooomaaa!
Cuando el hambre aprieta, la vergüenza afloja
A los niños: La venganza nunca es buena, mata el alma y la envenena
Sorprendido, después de ser golpeado sin motivo: "ma´pos 'ora?"
Ya estuvo que volvimos a perder con Túnez
Ningún trabajo es malo, lo malo es tener que trabajar
Si viene el Señor Barriga, le dices que no estoy...
También hacía el sonido gutural ¡Glup! cuando se veía comprometido por las insinuaciones de Doña Cleotilde
Ante una situación mala, después de otra: ...siguen bastos
Cuando se refiere al Profesor Jirafales: Tiene razón el Maistro Longaniza
Ya estuvo que volvimos a quedar eliminados en Haití otra vez
Cuando Kiko importuna: ¡Otra vez la burra al trigo!
Cuando Kiko se entromete en su conversación con el Chavo: Estoy hablando con el arriero... ¡No con el burro!
Digo, Si quiere le traigo la cámara de diputados.

Don Ramón es prácticamente, el personaje más golpeado en toda la serie, todos los demás personajes lo ha golpeado por lo menos una vez:
Los golpes que le da El Chavo por equivocación y este le da "coscorrones"
Las cachetadas de siempre de doña Florinda.
El "¡chusma, chusma!" de Kiko.
El puñetazo del Profesor Jirafales.
Cuando el señor Barriga lo aplastó.
Cuando Doña Florinda le dio varios golpes con una sartén
La patada que recibió de doña Florinda y que lo hizo volar hasta el techo.
Cuando doña Florinda y el profesor Jirafales lo colgaron del tendedero.
Cuando explotó en su casa.
Cuando se quemo las manos con la plancha
Cuando el Chavo lo golpeo en la cabeza con un tronco
Cuando doña Florinda le rompió un palo en la cabeza.
Cuando le cayó encima una piñata.
Cuando vuelve del hospital en muletas.
Cuando los niños se lanzaron sobre él jugando fútbol americano.
Cuando se quemo las manos con la olla de la pancita.
Cuando doña Florinda lo encerró en una caja y en una bolsa.
Cuando doña Florinda lo estranguló a trompadas.
Cuando Kiko lo golpeo en la cabeza con el florero de doña Florinda
Cuando lo atropelló un camión.
Cuando toda la vecindad le pegó y terminó entero con vendas.
Cuando lo golpeó doña Clotilde (una vez diciendo: ¡Robachicos!).
Cuando se lo llevó el ropavejero.
Cuando se electrocutó.
Cuando el Chavo lanzo un coco y golpeo a Don Ramón en la cabeza en Acapulco
Cuando recibió una lluvia de ladrillos.
Cuando se cayó al fuego, y corrió por accidente hacia la palmera en Acapulco de Noche, (En el Chavo Animado)
Cuando se cayó porque El Chavo está acostado en el suelo.
Cuando fue golpeado por un luchador cuando era boxeador.
Cuando se quemó los gluteos en un comal.
Cuando le dio un puñetazo al Profesor Jirafales porque él no era el Señor Barriga.
Cuando lo golpeó el Señor Barriga; harto de que no le pagara la renta.
Cuando se lastima los dedos con un martillo
Cuando doña Florinda lo encierra en una caja

Letra de Rock Ramon de Los Mox:
Rindo tributo a nuestro patrón
Fue boxeador pero nunca pegó
Él no era bueno para pagar las cuentas
Siempre debía 14 meses de renta
Yo admiro a Don Ramón
Flaco tatuado, el más chingón
La bruja de mierda siempre te acosó
Doña Florinda siempre te humilló
Jirafales en menos te miró
Y el hocicón de Quico siempre te acusó
Yo admiro a Don Ramón
Flaco tatuado, el más mejor
Es mi maestro Don Ramón
Por ti me tomo este ron
El rascabuches, Peterete y Don Ramón
Siempre serán mis fuentes de inspiración
Te grito para que me escuches donde estés
Hoy te saludo gran Ramón Valdez. Patricia Patrick.