jueves, 11 de septiembre de 2008

Espero curarme de ti de Jaime Sabines

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte,de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo lasprescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo,abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? Noes mucho, ni es poco, es bastante. En una semana sepuede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciadosobre la tierra y se les puede prender fuego.Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado.Y también el silencio. Porque las mejores palabras delamor están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivodel que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quierocuando digo: “qué calor hace”, “dame agua”,“¿sabes manejar?”, “se hizo de noche”...Entre las gentes,a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho “ya es tarde”,y tú sabías que decía “te quiero”.)
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo.Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú quieras:guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve,es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas.Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomiopara entrar a un panteón. Patricia Patrick.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Los Amorosos de Jaime Sabines

Los amorosos callan. El amor es el silencio más fino, el más tembloroso, el más insoportable. Los amorosos buscan, los amorosos son los que abandonan, son los que cambian, los que olvidan. Su corazón les dice que nunca han de encontrar, no encuentran, buscan. Los amorosos andan como locos porque están solos, solos, solos, entregándose, dándose a cada rato, llorando porque no salvan al amor. Les preocupa el amor. Los amorosos viven al día, no pueden hacer más, no saben. Siempre se están yendo, siempre, hacia alguna parte. Esperan, no esperan nada, pero esperan. Saben que nunca han de encontrar. El amor es la prórroga perpetua, siempre el paso siguiente, el otro, el otro. Los amorosos son los insaciables, los que siempre -¡que bueno!- han de estar solos. Los amorosos son la hidra del cuento. Tienen serpientes en lugar de brazos. Las venas del cuello se les hinchan también como serpientes para asfixiarlos. Los amorosos no pueden dormir porque si se duermen se los comen los gusanos. En la oscuridad abren los ojos y les cae en ellos el espanto. Encuentran alacranes bajo la sábana y su cama flota como sobre un lago. Los amorosos son locos, sólo locos, sin Dios y sin diablo. Los amorosos salen de sus cuevas temblorosos, hambrientos, a cazar fantasmas. Se ríen de las gentes que lo saben todo, de las que aman a perpetuidad, verídicamente, de las que creen en el amor como una lámpara de inagotable aceite. Los amorosos juegan a coger el agua, a tatuar el humo, a no irse. Juegan el largo, el triste juego del amor. Nadie ha de resignarse. Dicen que nadie ha de resignarse. Los amorosos se avergüenzan de toda conformación. Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla, la muerte les fermenta detrás de los ojos, y ellos caminan, lloran hasta la madrugada en que trenes y gallos se despiden dolorosamente. Les llega a veces un olor a tierra recién nacida, a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas, a arroyos de agua tierna y a cocinas. Los amorosos se ponen a cantar entre labios una canción no aprendida, y se van llorando, llorando, la hermosa vida. Patricia Patrick.

martes, 9 de septiembre de 2008

Tía Chofi de Jaime Sabines

Amanecí triste el día de tu muerte, tía Chofi, pero esa tarde me fui al cine e hice el amor. Yo no sabía que a cien leguas de aquí estabas muerta con tus setenta años de virgen definitiva, tendida sobre un catre, estúpidamente muerta. Hiciste bien en morirte, tía Chofi, porque no hacías nada, porque nadie te hacía caso, porque desde que murió abuelita, a quien te consagraste, ya no tenías qué hacer y a leguas se miraba que querías morirte y te aguantabas. ¡Hiciste bien! Yo no quiero elogiarte como acostumbran los arrepentidos, porque te quise a tu hora, en el lugar preciso, y harto sé lo que fuiste, tan corriente, tan simple, pero me he puesto a llorar como una niña porque te moriste. ¡Te siento tan desamparada, tan sola, sin nadie que te ayude a pasar la esquina, sin quien te dé un pan! Me aflige pensar que estás bajo la tierra tan fría de Berriozábal, sola, sola, terriblemente sola, como para morirse llorando. Ya sé que es tonto eso, que estás muerta, que más vale callar, ¿pero qué quieres que haga si me conmueves más que el presentimiento de tu muerte?
Ah, jorobada, tía Chofi, me gustaría que cantaras o que contaras el cuento de tus enamorados. Los campesinos que te enterraron sólo tenían tragos y cigarros, y yo no tengo más. Ha de haberse hecho el cielo ahora con tu muerte, y un Dios justo y benigno ha de haberte escogido. Nunca ha sido tan real eso en lo que tu creíste. Tan miserable fuiste que te pasaste dando tu vida a todos. Pedías para dar, desvalida. Y no tenías el gesto agrio de las solteronas porque tu virginidad fue como una preñez de muchos hijos. En el medio justo de dos o tres ideas que llenaron tu vida te repetías incansablemente y eras la misma cosa siempre. Fácil, como las flores del campo con que las vecinas regaron tu ataúd, nunca has estado tan bien como en ese abandono de la muerte.
Sofía, virgen, antigua, consagrada, debieron enterrarte de blanco en tus nupcias definitivas. Tú que no conociste caricia de hombre y que desjaste que llegaran a tu rostro arrugas antes que besos, tú, casta, limpia, sellada, debiste llevar azahares tu último día. Exijo que los ángeles te tomen y te conduzcan a la morada de los limpios. Sofía virgen, vaso transparente, cáliz, que la muerte recoja tu cabeza blandamente y que cierre tus ojos con cuidados de madre mientras entona cantos interminables. Vas a ser olvidada de todos como los lirios del campo, como las estrellas solitarias; pero en las mañanas, en la respiración del buey, en el temblor de las plantas, en la mansedumbre de los arroyos, en la nostalgia de las ciudades, serás como la niebla intocable, hálito de Dios que despierta.
Sofía virgen, desposada en un cementerio de provincia, con una cruz pequeña sobre tu tierra, estás bien allí, bajo los pájaros del monte, y bajo la yerba, que te hace una cortina para mirar al mundo. Patricia Patrick.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Me Gusta Cuando Callas de PABLO NERUDA

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.Parece que los ojos se te hubieran voladoy parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi almaemerges de las cosas, llena del alma mía.Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas y estás como distante.Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencioclaro como una lámpara, simple como un anillo.Eres como la noche, callada y constelada.Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.Distante y dolorosa como si hubieras muerto.Una palabra entonces, una sonrisa bastan.Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
Patricia Patrick.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Pirata como tu Papá

Bueno esta serie de propagandas para concientizar sobre las películas piratas, para ser sincero mas bien son una burla ya que apelan a la mora, como si eso fuera a provoca que muchos compre películas piratas, le dejo el video con la transcripción para que será ustedes mismo que juzguen esto es mas una propaganda humorística que para concientizar y de paso le dejo la versión venezolana hecha por Gerard Cortez y Lizandro Melean editores de semanario Urbe con su transcripción. Y este blog es pirata como tu.


Papa: ¡Ya llegue!
Hijo: ¡Hola Papa!
Papa: ¡Como esta mi campeón?
Hijo: ¡Bien!
Mama: Hola Mi Amor
(beso cliché)
Mamá: ¿Como te fue?
Papa: Bien. Mira lo que te compre el
inteligente de tu padre
Una Película Pirata.. Y todavía no
sale en los cines.
Hijo: ¡Que bueno papá! ¿Sabes que?
yo también soy muy inteligente.
Papá: ¿Así?
Hijo: ¡Si!
Papá: ¿A y por que?... a ver cuéntame
Hijo: Es que me saque un 10 súper pirata
Papá: ¿Como súper pirata?
Hijo: Es que le copie la prueba
a Luis un Compañero mira 10
Papá: ¿Como que le copie la prueba
a Luis?
Hijo: me copie y me saque un 10 pirata
como tu película


Papa: ¡Hola amor ya llegue...Hola hijo!
hijo: ¡Hola Papá!
Papa: ¿Como estas?.. ¿mira lo que te trajo
el inteligente de tu padre una TREMENDA PUTA!
hijo: ¡Que bueno papa pero ya no hacer falta!.
Papa: ¿Um?
hijo: Si es que perdir la Virginidad con Luis un
Compañero.
Papa: ¿Como que con Luis?...¿Tu eres Marico?
hijo: ¡Si marico como tu papá.